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Demanda contra SUNO, Inc., los derechos de autor y la inteligencia artificial en la industria musical

Un grupo de productores discográficos estadounidenses, entre ellos Sony, Capitol y Atlantic, ha presentado una demanda contra la empresa tecnológica SUNO, Inc., especializada en inteligencia artificial, por la presunta copia de canciones protegidas por derechos de autor.

La inteligencia artificial y el respeto a la creatividad humana

La base de esta demanda radica en la premisa de que las empresas que desarrollan sistemas de inteligencia artificial deben respetar las leyes que protegen la creatividad humana. Según las partes demandantes, no existe justificación para que los modelos de IA se amparen en las excepciones al derecho de autor.

En palabras de los productores, el uso de inteligencia artificial sin atender a los derechos de autor puede causar un grave perjuicio a la industria musical. Esto se debe a que los sistemas generativos desvalorizan y sustituyen el trabajo de artistas humanos.

SUNO, Inc. y la generación automática de canciones

El modelo de SUNO, Inc. permite crear canciones que suenan como si hubieran sido interpretadas y producidas por seres humanos. Las demandantes sostienen que este sistema no podría generar resultados tan auténticos sin haber sido previamente entrenado con grabaciones humanas, lo cual requiere autorización del titular de los derechos, según las leyes de propiedad intelectual.

A pesar de las alegaciones, SUNO, Inc. no ha negado explícitamente los hechos, alegando que los datos empleados en el entrenamiento del modelo de inteligencia artificial son confidenciales.

Proceso de entrenamiento del modelo de IA

Según la demanda, el modelo de SUNO, Inc. sigue una metodología estructurada en varias fases:

Descarga masiva de canciones preexistentes.
«Limpieza» del corpus, eliminando fragmentos no deseados.
Establecimiento de parámetros específicos.
Procesamiento final del material para generar nuevas canciones.

    Las demandantes argumentan que este proceso se apoya de forma directa en canciones protegidas por derechos de autor, y que la alegación de que no hay «overfitting» (una excesiva similitud con el material base) no elimina el hecho esencial: que la inteligencia artificial se basa en obras protegidas.

    Indicios de infracción: test de reproducción y «producer tags»

    Para fundamentar la demanda, los productores aportan pruebas basadas en un test de reproducción. Durante este experimento, se pidió al sistema de SUNO que generara canciones, y los resultados presentaban melodías significativamente similares a obras conocidas, como «Sway» de Michael Bublé.

    Otro indicio relevante es la creación de «producer tags», elementos sonoros distintivos que permiten identificar al productor de una canción. Al solicitar al modelo que generara uno, el resultado fue excesivamente similar al utilizado por artistas reconocidos, como Jason Derulo.

    ¿Es aplicable el «Fair Use» en casos de inteligencia artificial?

    SUNO, Inc. podría intentar ampararse en la doctrina del «Fair Use». Sin embargo, las demandantes argumentan que esta figura no resulta aplicable, ya que no se trata de un acto de creatividad humana, sino de música generada de manera artificial e imitativa mediante inteligencia artificial.

    Medidas cautelares y juicio por jurado

    El tribunal competente ha considerado que el uso de inteligencia artificial por parte de SUNO, Inc., sin respetar los derechos de autor, ha causado daños irreparables a los demandantes. Por ello, ha acordado la imposición de medidas cautelares (injunctive relief) y la celebración de un juicio por jurado para resolver el fondo del litigio.