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Recomendación CM/Rec (2026)4 del Comité de ministros del Consejo de Europa a los Estados miembros sobre seguridad en línea y empoderamiento de los usuarios y creadores de contenido

El 8 de abril de 2026, el Comité de ministros del Consejo de Europa adoptó la Recomendación CM/Rec (2026)4 sobre seguridad online y empoderamiento de usuarios y creadores de contenidos.

Se reconoce que Internet se ha convertido en el espacio principal para ejercer la libertad de expresión, en tanto que ha ampliado la capacidad de los individuos para recibir y transmitir información. Se pone de manifiesto que Internet no es ajeno, de forma que los derechos fundamentales se han de proteger tanto online como offline.

La recomendación persigue dos objetivos distintos pero relacionados: proteger la seguridad en línea de los usuarios y garantizar su empoderamiento en línea. En este sentido, los Estados miembros deben garantizar un equilibrio entre su obligación positiva de proteger la seguridad online de los usuarios y su obligación negativa de no interferir excesivamente en la libertad de expresión, la finalidad es mitigar los riesgos sistémicos sin recurrir a vetos globales.

Se destaca que el derecho a la libertad de expresión protege no solo la información y las ideas que son bien recibidas o consideradas inofensivas o neutrales, sino también aquellas que pueden ofender, escandalizar o perturbar al Estado o a cualquier sector de la población; sin embargo, es esencial para el debate público.

El texto analiza los riesgos que presenta el entorno en línea, los cuales pueden afectar, entre otros, a la seguridad, al bienestar de las personas, a la libertad de expresión, a la privacidad y los datos personales. Se destaca que existen mayores riesgos para las mujeres, menores de edad y personas en situación de vulnerabilidad o en riesgo de discriminación. Por ello, cualquier medida para mejorar la seguridad online debe ser proporcional al riesgo de daño y respetar los derechos humanos.

En relación con los creadores de contenido, se establece que tienen la responsabilidad de contribuir a un discurso sano, informado y democrático que respete los derechos de terceros. Se expone que los que alcanzan una audiencia significativa o afirman tener experiencia profesional deben actuar de buena fe y defender los principios de exactitud, imparcialidad e integridad, garantizando la transparencia sobre financiación, publicidad y titularidad del contenido.

Por otro lado, se pone de manifiesto que el diseño de las plataformas puede hacer que determinados contenidos sean más visibles, lo cual puede generar efectos negativos, entre otros, poner en riesgo la seguridad de los usuarios o perjudicar la democracia. Por ello, se señala que las plataformas, especialmente aquellas con gran influencia, tienen la responsabilidad de incorporar medidas de seguridad y protección de los usuarios en el funcionamiento de sus servicios, incluidos los sistemas de inteligencia artificial y algoritmos.

En este contexto, se señala que las plataformas deben adoptar medidas para reforzar el empoderamiento y la autonomía de los usuarios en el entorno online desde su diseño. Se pretende que el diseño de las plataformas mejore la capacidad de los usuarios para tomar decisiones informadas sobre el contenido con el que interactúan. Esto podría incluir facilitar el etiquetado de contenido lícito por parte de expertos, verificadores de datos o comunidades.

Asimismo, la Recomendación fomenta medidas de transparencia algorítmica; las plataformas deberían explicar de manera clara cómo diseñan sus sistemas algorítmicos para la organización y curación de contenidos, de manera que los usuarios puedan comprender que información es priorizada o relegada.

En este sentido, la gestión de los riesgos online no debe basarse únicamente en la eliminación de contenidos, sino también en ofrecer a los usuarios mayores mecanismos de control sobre su experiencia digital, como herramientas eficaces que les permitan personalizar su experiencia, ocultar contenido o bloquear usuarios. Con todo ello, se pretende transferir a los usuarios el poder, no la responsabilidad.

Junio, 2026